DHColombia
Portada del sitio > Acciones Solidarias > Procesos Comunitarios > RESISTENCIA CAMPESINA CACAOTERA

RESISTENCIA CAMPESINA CACAOTERA

Lunes 11 de febrero de 2013

Nunca antes habíamos estado tan conscientes de la riesgosa situación en que nos coloca la globalización, como en el tiempo que vivimos los cacaoteros. El capital, su modelo neoliberal y los gobiernos que lo impulsan, han avanzado peligrosamente en el agro para exterminar a los campesinos, sus formas de vida, su cultura, para apropiarse de sus recursos naturales teniendo como único fin la ganancia.

Sin embargo, millones de campesinos en Colombia y especialmente en San Vicente y en todo Santander seguimos dispuestos a sobrevivir. Sabemos que nuestra única alternativa es la resistencia, y sólo en la medida en que estemos organizados y juntemos nuestras protestas en esta región, en el interior del país y con otros campesinos y otros sectores agrícolas y ganaderos que enfrentan los mismos problemas, podremos avanzar hacia la defensa de un ingreso remunerativo por la venta de nuestros productos, de la tierra, el agua, los recursos naturales, los bosques, las semillas.

Una lucha de especial relevancia y que tiene que ver con el tema que hoy nos ocupa es la defensa del cacao, de los riesgos que representa la creciente importación masiva de cacao y todos sus subproductos, el permisivo contrabando, la utilización de la cocoa, así como la utilización de clones foráneos, que puede llevar a la desaparición de variedades criollas de cacao que hemos producido durante cientos de años. Pero sobre todo, esta lucha se relaciona directamente con el derecho que tenemos los campesinos a producir los alimentos que se consumen en el país y a obtener un precio justo y remunerativo por la venta de los mismos.

Como ningún otro cultivo, el cacao tiene un significado particular para los Chucureños y Santandereanos. Alimento básico, es esencia y parte fundamental en la vida de muchísimas comunidades campesinas colombianas. Por eso decimos que la defensa del cacao es prioritaria toda VEZ QUE ES UN CULTIVO DE PAZ.

Desde hace varios años, miles de toneladas de CACAO y todos sus subproductos, son traídos de Estados Unidos, Ecuador, China y de otras partes del mundo, inundan nuestro país, desplazando el cacao nuestro que producen los campesinos colombianos, lo cual no sólo rompe con una forma de vida, sino que los empobrece de manera extrema ante una competencia desleal por la baja des mesurable de los precios internos.

Nuestros gobiernos, arrimados solamente a las supuestas bondades del libre comercio, nunca han reparado en los miles de campesinos dedicados al cultivo del cacao, ni en las relaciones sociales y culturales que hay alrededor de esta planta, en el conocimiento acumulado, en los miles de empleos que genera, en su historia; ni en los miles que han abandonado el campo para irse, paradójicamente, a las ciudades y a otros países a trabajar el agro con bajísimos salarios; tampoco han tenido la mínima intención de apoyar la producción local de alimentos y la protección de los productores que permita avanzar hacia la soberanía alimentaria del país, ni mucho menos atender esta crisis que a provocado una vergonzosa pobreza en el campo.

Con las masivas importaciones de cacao, la industria nacional ha llenado sus bodegas y por consiguiente los precios pagados a los campesinos chucureños se han desplomado y el mercado nacional se ha visto inundado de cacao barato fuertemente subsidiado. Esta crisis del cacao se remonta, sin embargo, a antes de que se firmara el Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos de América, ya que el problema comenzó con la pobre gestión y el menguado paquete tecnológico ofrecido por Fedecacao, complementado por parte del gobierno colombiano con las exiguas políticas que ofrece al campo para garantizar algún apoyo al sector agropecuario.

La firma de los Tratados de Libre Comercio y todas las demás acciones denominadas globalización del comercio y las economías simplemente aceleró la eliminación de aranceles, cuotas y apoyos directos. En menos de 3 años, de 2010, 2011 y 2012, las importaciones de cacao en Colombia provenientes de Estados Unidos, ecuador, China casi se triplicaron, pasando de 38 millones de dólares anuales a cerca de 90 millones de dólares.

La trampa del libre comercio son los precios bajos supuestamente resultado de la competencia económica, las excesivas importaciones baratas, el contrabando permisivo por el estado, pero nada más lejos de la realidad. Lo que mantiene el precio del CACAO en niveles tan bajos es la política agrícola de Estados Unidos, cuya expresión más reciente es la Ley Agrícola 2002, la cual otorga un apoyo en subsidios significativo a los productores agrícolas de ese país del norte.

Los gobiernos colombianos, no sólo el de la actual administración del presidente Santos, sino todos los anteriores desde la década de los 80, han aplicado puntualmente el modelo neoliberal que les han dictado los bancos multilaterales y el gobierno de Estado Unidos. Para ellos, no existen las voces de descontento y de clamor de los campesinos ni de otros sectores que han resultado empobrecidos con la firma de los tratados de libre comercio, sólo existe el propósito de mantener “finanzas sanas”. Y recitar airadamente que el país está creciendo porque el componente minero energético está avanzando a costa de la desindustrialización del páis y a la disminución del sector agrícola.

El seguir el modelo de libre mercado a “rajatabla”, ha significado incluso violar nuestras propias leyes, como la Ley de Desarrollo Rural, las disposiciones sobre protección a la producción nacional, en donde se considera producto básico y estratégico al cacao, pero que en los hechos reales no se apoya la producción nacional dando preferencia a las importaciones de otros países.

De lo que sí tenemos conocimiento, es que la contaminación y los problemas de salud generados por la utilización de la Cocoa, ya están en nuestras regiones, ya es una realidad, y eso nos coloca en una situación muy vulnerable. Estamos en la antesala de la desaparición de más de 200 años de historia de este cultivo y de la destrucción de culturas que se han construido alrededor del cacao, y sólo para el beneficio de las grandes empresas transnacionales, que no sólo obtendrán ganancias económicas, sino impondrán una nueva cultura sustentada en el consumo, el individualismo y el monetarismo.

Para comprender mejor, es importante entender el panorama mundial del cacao, aproximadamente, el 90% de la producción mundial es cultivado por pequeños propietarios poco organizados y con infraestructuras precarias, que recurren a intermediarios para vender sus cosechas. Además, el mercado es muy concentrado con pocos compradores (traders), que venden el cacao en grano a una industria de transformación igualmente concentrada. Solamente 4 traders acaparan más del 50% del mercado mundial, los cuales son Archer Daniels Midland, Cargill, Barry Callebaut y Nestlé. Mientras la manufactura se concentra en seis corporaciones de Europa y de Estados Unidos que acumulan aproximadamente 80% del mercado de la manufactura. Asimismo las ventas para consumo final se concentra en: Mars, Nestlé, Cadbury Schweppes, Hershey, Ferrero y Kraft (Altria). Y algo muy similar ocurre en Colombia donde 2 compañías controlan la comercialización y la transformación de cerca del 90% de la producción nacional cacaotera.

La resistencia Frente a toda esta ofensiva neoliberal y de riesgo por la desaparición del cultivo del cacao, las reacciones campesinas se expresan de diferentes maneras. Ante la imposición de políticas gubernamentales para avanzar con la locomotora minera y por otra parte, desmantelar el esquema de apoyos y subsidios al cultivo del cacao en Colombia, y de importar grandes cantidades de cacao de Ecuador, Perú, Estados Unidos y la china, la respuesta de los campesinos chucureños es seguir produciendo cacao, como una forma de resistencia silenciosa que los tecnócratas no acaban de comprender. Si los precios del cacao se redujeron drásticamente en el mercado interno, se preguntan los seguidores del neoliberalismo, cómo es que los campesinos no dejan de sembrarlo?. Tal vez para ellos sea demasiado complejo comprender lo que este cultivo significa para los chucureños, Pero en un plano de acciones organizadas, también los pueblos, las comunidades y las organizaciones campesinas, al igual que las organizaciones de la sociedad civil, el ciudadano del común, comenzaron a emprender acciones: en principio de información y análisis, concentraciones de productores, marchas y cartas de protesta, foros diversos y muchos talleres regionales y nacionales. Han sido numerosos los foros que se han organizado y ahí hemos convergido no sólo campesinos, sino también investigadores, políticos y académicos, organizaciones no gubernamentales, y muchas otras personas preocupadas por esta problemática, tanto de San Vicente como de otras regiones del país, terminando en importantes debates, como fue el que se llevó a cabo en la Asamblea de Santander, en la Cámara de representantes y en el Senado de la República.

En esos espacios hemos discutido y analizado las diferentes perspectivas del problema, hemos construido propuestas de acción y especialmente han servido estos foros como plataforma para difundir entre los chucureños un problema que tarde o temprano, si no hacemos algo, afectará a todos.

Construir espacios campesinos para el debate, la propuesta y la confrontación de ideas y opinión de nuestra visión de desarrollo y sostenibilidad del cacao es una tarea que nos hemos dado como necesidad para lograr la representación que amerita nuestro proceso de organización y lucha campesina en el transcurso de los años.

La mesa Nacional Cacaotera, de la mano con el movimiento campesino ha reaccionado a esta tendencia neoliberal de diferentes maneras, con movilizaciones, con propuestas, exigiendo que el campo sea una prioridad nacional en la política económica. A partir de que conocimos en diciembre de 2011 que existía evidencia de la disminución drástica del precio interno del cacao en los departamentos de Santander, Tolima, Huila, Arauca, Los Llanos, la defensa del cacao ha estado presente como una demanda prioritaria en las movilizaciones campesinas más importantes de los últimos años. El Campo No Aguanta Más, entre sus propuestas para salvar al campo colombiano, exigió el freno a la competencia desleal de las importaciones agropecuarias derivada de la entrada en vigor de estos tratados.

Este año 2012 será un año crucial para el campo colombiano. No se vislumbra para este año un buen escenario, Creemos que sólo la movilización campesina podrá revertir un buen precio para el cacao así mismo generando una resistencia de no vender la cosecha por unos días mostramos nuestro inconformismo por el precio injusto que nos están reconociendo por el cacao, Pero debe ser una resistencia campesina seria y responsable que evada las triquiñuelas del gobierno, la industria y que no vuelva a caer en el juego de Acuerdos propuestos por el Ministerio en los que se comprometió en torno al establecimiento de un precio mínimo de garantía, y que a la fecha no se han cumplido. Los cacaocultores con esperanza de paz, toman esta determinación como una forma de lucha, reconociendo que esta resistencia de no vender el grano de cacao al irrisorio precio que ofrece la industria, demanda mucho sacrificio, por que tiene que ver con la resistencia al hambre, a la enfermedad, al sufrimiento y a la desesperanza, pero todo este trabajo lo hacen con proyección hacia el futuro.

VER TODOS LOS DOCUMENTOS

COMUNICADO MESA NACIONAL CACAOTERA 25 (1).docx porque hacemos paro los cacaoteros.docx razones que justifican el paro nacional agrario.docx TAREAS Y RECOMEDACIONES PARO NACIONAL.docx

Comentar este artículo

Telesur Movice Noche y niebla Indymedia Prensa Rural Javier Giraldo San José de Apartadó

Casos DDHH


Contacto

Utilice este formulario para contactarnos o para inscribir su correo electrónico a nuestra lista de suscriptores:


Financiado por:

FOS-Colombia

Fondo para La Sociedad Civil Colombiana por la Paz, los Derechos Humanos y la democracia.

Iniciado por ASDI, administrado por Forum Syd*

*Los análisis y opiniones aquí expresadas no reflejan necesariamente las opiniones de quienes apoyan esta publicación.

|SPIP | Intranet | Chat| Espacio privado |